Leyenda del PELUJÁNCANU de Extremadura
El Pelujáncanu es una de las figuras más fascinantes y aterradoras del folclore de Extremadura, especialmente en la zona de las Hurdes y la Sierra de Gata. Es nuestra versión local del "cíclope" o del Ojáncanu cántabro.
¿Quién es el Pelujáncanu?
Es un gigante antropomorfo, cubierto de pelo (de ahí su nombre, de "pelu-") que suele vivir en cuevas profundas de las montañas. Según la tradición:
Aspecto: Es enorme, con una fuerza descomunal y, en muchas versiones, posee un solo ojo en la frente.
Carácter: Se le describe como un ser malvado que destruye cosechas, mata al ganado y asusta a los pastores.
Punto débil: Al igual que el Polifemo de la Odisea, su falta de agudeza visual o su torpeza suelen ser aprovechadas por los humanos más astutos para derrotarlo
Webs recomendadas para la investigación
Turismo de las Hurdes - Leyendas: Esta es la fuente "oficial" de la zona. Es perfecta para que los alumnos entiendan cómo el paisaje de las Hurdes influye en la creación de estos mitos.
Cáceres Histórica - Mitología Extremeña: (Buscando en su sección de leyendas) ofrece una visión muy buena sobre los seres fantásticos de la región, comparando al Pelujáncanu con la "Pantaruja" y otros entes.
Blog de Tradición Oral de Extremadura: A menudo recogen testimonios de gente mayor que aún recuerda estas historias contadas al calor de la lumbre.
Wikipedia - Mitología Extremeña: Un excelente punto de partida para que los alumnos vean el cuadro completo y cómo el Pelujáncanu se relaciona con otros gigantes de la Península Ibérica
📖 Lectura: El Gigante de las Hurdes
Hace mucho, mucho tiempo, en las cumbres más altas de la Sierra de Gata y en los valles profundos de Las Hurdes, vivía una criatura que quitaba el sueño a los pastores: el Pelujáncanu.
El Pelujáncanu era un gigante descomunal. Tenía el cuerpo cubierto de un pelo grueso y sucio, los brazos tan largos que llegaban a las rodillas y, lo más aterrador de todo, un solo ojo en mitad de la frente que brillaba como una brasa en la oscuridad. Vivía en cuevas escondidas y se alimentaba de las ovejas que robaba de los rebaños, aunque su mayor diversión era lanzar rocas gigantescas desde las montañas para asustar a los viajeros.
A pesar de su gran tamaño y su fuerza bruta, el Pelujáncanu tenía dos grandes debilidades: no era muy inteligente y sentía un miedo atroz a los peines. Se decía que si alguien lograba arrancarle el único pelo blanco que tenía escondido en su desordenada melena, el gigante perdería toda su fuerza para siempre.
Un día, un joven pastor llamado Pedro, harto de que el gigante se comiera sus mejores cabras, decidió enfrentarlo. No usó una espada ni una lanza, sino un viejo peine de madera y su ingenio. Cuando el Pelujáncanu se acercó rugiendo, Pedro le dijo con calma: — "¡Vaya, señor Pelujáncanu! Con lo fuerte que es usted y qué feo tiene el pelo. Si me deja peinarlo, será el gigante más guapo de Extremadura".
El gigante, que era muy vanidoso, se sentó. En cuanto vio que Pedro sacaba el peine, empezó a temblar de miedo, pues creía que el peine era un arma mágica para robarle su fuerza. Aprovechando el descuido, el pastor le dio tal susto que el Pelujáncanu salió huyendo hacia lo más profundo de la sierra y nunca más volvió a molestar a los vecinos del pueblo.
Actividades de Comprensión Lectora
I. Preguntas de comprensión directa
¿En qué zonas de Extremadura se sitúa esta leyenda?
Describe físicamente al Pelujáncanu según el texto.
¿Cuál era la principal fuente de alimento de este gigante?
II. Análisis y reflexión
¿Por qué crees que el Pelujáncanu le tenía miedo a un objeto tan inofensivo como un peine?
¿Qué cualidad usó el pastor Pedro para vencer al gigante: la fuerza física o la inteligencia? Explica por qué.

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