Buenas días a todos.
Hoy es un día especial porque despedimos a Emma, Sofía, Alma, Yeray y Érika, que terminan su etapa en nuestro colegio después de nueve años formando parte de esta gran familia.
Como tutora de 5º y 6º, y también como maestra que ha tenido la suerte de verles crecer durante todos estos años, puedo decir que me siento muy orgullosa de ellos. Han sido un grupo muy bueno, trabajador y con muchas ganas de aprender. Es cierto que a veces la resolución de problemas les ha costado un poco más, pero nunca han dejado de intentarlo y de esforzarse para mejorar.
Han crecido enormemente en todos los aspectos. Competencialmente han avanzado muchísimo. Hoy son capaces de explicar, comunicar y presentar sus trabajos de una manera increíble. Muchas veces parecen auténticos youtubers, hablando con naturalidad y seguridad delante de una cámara o de un público. Y eso tiene mucho mérito, porque han superado muchos miedos e inseguridades a lo largo del camino.
Si hay algo que me gustaría destacar especialmente es su evolución en las relaciones personales. Les cuesta abrirse y hacer nuevos amigos, pero han sabido superarse. Lo demostraron en las convivencias con otros colegios, tanto en la Agrupación Extremeña como en la Agrupación Nacional. Y, sobre todo, lo han demostrado con los chicos y chicas de Inclusives, el colegio de educación especial de Villanueva de la Serena. Con ellos han sido especialmente cercanos, empáticos y cariñosos. Han intentado hacerles felices, compartir momentos y aprender juntos. Y eso dice muchísimo de la calidad humana que tienen.
Cada uno es diferente. Cada uno tiene su propia personalidad, sus fortalezas y sus sueños. Pero todos tienen algo en común: son únicos e irrepetibles.
Por eso quiero pedirles una cosa: que se quieran más, que crean más en sí mismos. Muchas veces son capaces de hacer mucho más de lo que imaginan. Tienen talento, tienen valores y tienen capacidad para conseguir aquello que se propongan. Pero también deben recordar algo importante: las grandes metas se alcanzan con esfuerzo, constancia y trabajo. Nadie regala nada, y ellos ya saben que cuando se esfuerzan son capaces de lograr cosas maravillosas.
Os deseo de corazón lo mejor en esta nueva etapa que comenzáis. Estoy convencida de que, si seguís trabajando cada día y dando lo mejor de vosotros mismos, os irá fenomenal.
Y como les digo siempre a todos los alumnos que se marchan: este colegio seguirá siendo vuestra casa. Aquí siempre tendréis las puertas abiertas. Este será siempre vuestro cole y nosotros seguiremos alegrándonos de cada uno de vuestros éxitos.
Todos vuestros maestros os deseamos lo mejor.
¡Muchísima suerte y gracias por estos nueve años tan especiales!

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